QUERIDA CLARA:
Sé
que eres la muerte porque te he visto venir hacia mí un millón de veces, sin
embargo no me tocaste directamente más que las fibras más sensibles de mi
corazón; se que tú presencia es constante y que eres un opio latente en le
humanidad; sé que cuando acaben mis días insufribles vendrás de nuevo a mí.
En
qué forma te presentarás ante mis ojos esta vez, aún cuando siempre has
sembrado los brillos de incertidumbre que te caracterizan; también se, que el
recuerdo de los días pasados y de los presentes permanecerán en tu mente.
Dime,
acaso no te encuentras ya cansada de qué se te tome siempre en cuenta cada que
existe una desgracia.
Lo
cierto es que eres el fin último de la existencia y que mi existencia terminará
algún día como la de todos los seres que amamos.
Querida
Clara, te has vuelto así, querida mía, porque estas cerca y tu constante
presencia no deja de aterrarme; me aterra pues veo las cuencas de tus ojos
vacios y tu sonrisa siempre representada por el absoluto silencio que te
acompaña.
Ahora
cuando te miro de lejos me doy cuenta lo cerca que estas de mi humilde morada,
lo adentrada que te has vuelto en mi corazón. No dejarás nunca de dar estocadas
al universo para verles desangrar.
Los
humanos somos seres tan vulnerables en tu encuentro, sucumbimos a tus besos sin
importar la hora, la fecha o el lugar.
Conozco
algunos que han pactado contigo, conozco gente que te ha hecho un altar, te
bendicen como santa, te piden su cuidado; y ¿por qué no rezarte? cuando te
encuentras en todos lados.
Querida
Clara, nos transformas en despojos, en cenizas y en recuerdos; dicen por ahí
que tenemos fecha de caducidad como alimentos perecederos, dicen por ahí que a
veces te equivocas o te adelantas al encuentro, querida Clara, te escribo
porque te temo.
Temo
entonces el momento de despedirme, de dejar la frontera de lo vivo para yacer
en lo muerto; temo el tiempo en que no me queden de los otros, más que los
humildes recuerdos guardados en fotografías que a veces no encuentro en mi
mente; porque la voz de tus besos se ha llevado lejos a muchos de los seres que
yo quiero.
Querida
Clara, estas presente en cada nacimiento, marcando desde el cuello el momento
del deceso, por favor, no te lleves lo que amo, aunque en tu naturaleza está
terminar lo que ha empezado.

Excelente.... inmediatente miles de preguntas vienen a mi
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